Recupera tu sonrisa con implantología dental

Una de las grandes preocupaciones de los pacientes de la tercera edad es la pérdida de piezas dentales. Sin embargo, lucir una sonrisa bonita y funcional no está reñido con la edad.

Afortunadamente, en los últimos años las técnicas de implantología dental han experimentado continuos avances, y esto hace que las tasas de éxito de aceptación de los implantes entre los pacientes sean cada vez mayores.

¿En qué consiste el implante dental?

Los implantes se colocan para sustituir a los dientes que se han perdido (uno, varios o incluso el total de la dentición) y evitar problemas derivados de dicha ausencia: desgaste excesivo de la dentición, desplazamiento de las piezas adyacentes, enfermedad de las encías, deterioro del hueso…

Se trata de una clase de tornillo fabricado con un material biológicamente compatible (titanio, generalmente) que se introduce en la encía hasta fijarlo en el hueso maxilar. El implante realizará la misma función que la raíz del diente perdido.

La colocación de un implante dental es una intervención rápida y relativamente sencilla, que se realiza en la consulta del dentista empleando anestesia local (aunque, en determinadas ocasiones, el paciente podría llegar a solicitar la sedación). Este tratamiento resulta cada vez menos invasivo, y son muchos los pacientes que optan por él para recuperar su sonrisa de manera efectiva, duradera y estética.

Una vez fijado el tornillo, la pieza que sustituye al diente -y cuya apariencia física es prácticamente indistinguible de la de una pieza natural- es la corona. Ésta se enrosca sobre el implante y se queda fijada, de manera que el paciente recupera el total de la funcionalidad que antes poseía.

Si has perdido alguno de tus dientes y no te resultan cómodas las prótesis móviles, ven a conocer el servicio de implantología dental de Inmedent Centro Médico Dental.

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