Mujer con sensibilidad dental comiendo helados

¿Te duele comer helados? ¡Consejos para combatir la sensibilidad dental!

Muchas personas no saben que tienen sensibilidad dental, hasta que llega el verano y se toman el primer helado de la temporada. Y lo que iba a ser un placer dulce, se convierte en un castigo para tu boca.

La sensibilidad dental es un dolor transitorio. Es provocado por la exposición de la dentina, la parte interna del diente, a estímulos externos.

Cambios de temperatura, rechinar los dientes, lavarse los dientes muy fuerte, bebidas y alimentos fríos o ácidos… producen daño en el esmalte.

Hay que prestar atención, pues si no se trata puede derivar en caries u otros problemas de encías. Ya que si nos duele, no tendremos una correcta higiene bucal. Veamos qué podemos hacer para mantener nuestros dientes sanos en verano.

Consejos para tener una buena salud bucal en verano

1. No descuides tu higiene dental

En verano es normal pasar más tiempo fuera de casa o de vacaciones. Esto suele alterar tu rutina de higiene dental, al no lavarte los dientes tan a menudo. Además las altas temperaturas aumentan las bacterias en tu boca.

Lleva un cepillo de dientes siempre contigo y acostúmbrate a lavártelos después de cada comida. O por lo menos lo antes posible, no descuides tu higiene dental durante el verano.

2. Usa las herramientas correctas

Usa un cepillo de dientes de filamentos suaves con extremos redondeados y superficie lisa. Así previenes la retracción de las encías y la abrasión del esmalte, ambas cosas dejan expuesta la dentina.

La pasta de dientes cuanto más suave mejor, puedes usar una especial para dientes sensibles. Usa hilo dental para eliminar los posibles restos, enjuague bucal, limpiador lingual… ¡Y no te olvides de cambiar tu cepillo cada 3 meses!

3. Visita tu dentista en el verano

Muchas veces cuando empieza la época estival, nos olvidamos de nuestras rutinas y esperamos a que termine, para volver a recuperarlas. Esto es un error, porque por este descuido podríamos tener un problema que nos fastidie las vacaciones.

Ve al dentista al principio del verano o antes de irte de vacaciones. Así te aseguras que está todo en orden. Si durante el verano, notas molestias, pide cita y ve, no lo dejes para septiembre.

En Inmedent podemos ayudarte con tu revisión ¡cuenta con nosotros!

4. ¡Cuidado con las piscinas!

El agua de las piscinas tiene cloro, es un producto químico que tiene un pH superior al de la saliva. Éste puede provocar manchas en los dientes e incluso erosiones. Evita que el cloro se ponga en contacto con tu cavidad bucal.

5.  Bebe agua y enjuágate

Aparte de estar hidratado, beber agua te ayuda a proteger los tejidos de las encías y mantener tu boca fresca. Cuando comas algo, sobre todo si tiene azúcar, bebe un vaso de agua para dejar los mínimos residuos posibles. Después, lávate los dientes cuanto antes.

6. Cambia tus malos hábitos

Solemos hacer cosas con los dientes, que no les corresponde a ellos hacer. El verano puede ser un buen momento para tomar conciencia y dejar de hacerlo. Es perjudicial, morder o simplemente introducir en tu boca objetos como bolígrafos, botellas…

También usar la boca como una herramienta: cortar plásticos, abrir tapones de botella, cortar las uñas…

7. Evita las cosas muy frías

Entendemos que es verano y que te apetezca un granizado bien fresquito. Pero mientras tengas sensibilidad dental, intenta evitarlos. Después puedes tomarlos, pero deja que repose unos segundos y así evitar ese frío extremo.

8. Lo ácido es malo

Las bebidas y los alimentos muy ácidos desgastan los dientes, eliminalos o tomarlos muy de vez en cuando. Y lávate los dientes después de ingerirlos. Ejemplos como: zumos de frutas, vinagre, vino, refrescos, cítricos…

Cuidar la higiene bucal es imprescindible sea invierno o verano, por lo que no la descuides cuando el calor aprieta. De hecho es en verano, cuando exponemos  nuestros dientes a más factores de riesgo. Por lo que hay que prestar mayor atención en esta época del año.

Refuerza tu higiene, modera los alimentos dañinos, evita los malos hábitos…  ¡Y no olvides tu revisión en el dentista! En Inmedent podemos ayudarte con esta y otras dolencias.

Entonces, estarás preparado para poder comer ¡helados y granizados!

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