La salud bucodental empieza por la respiración.

¿A nuestros dientes les afecta respirar por la boca?

La respuesta sencilla sería. ¡Sí! ¡Y mucho! La respuesta larga, la desarrollaremos a continuación. Y es que respirar por la boca, en lugar de por la nariz, trae muchos problemas de salud.

El Síndrome de Respiración Bucal ocurre cuando la persona respira de forma habitual por la boca. Suele comenzar a corta edad.

A veces esta respiración solo ocurre por la noche. Otras ocurre cuando se habla. Y en otros casos, respiran al mismo tiempo por boca y nariz.

También hay casos, donde la mayor parte del tiempo se respira por la boca.

Sea como sea, respirar por la boca no es bueno, porque no es su función. Os contaremos qué síntoma presentan las personas que tienen este síndrome, y cómo afecta a su salud bucodental.

Consecuencias generales del Síndrome de Respiración Bucal

Este trastorno es patológico y tiene síntomas frecuentes en las personas que lo padecen. Van desde alteraciones en la postura, escoliosis, tos frecuente, mala circulación, ronquidos, apnea, infecciones, insomnio y mala calidad del sueño.

También presentan síntomas de amigdalitis, xerostomía, sequedad bucal, alergias, cansancio físico y múltiples efectos en la salud bucodental.

Así como problemas de concentración, falta de coordinación y atención, dolores musculares…

Todo esto ocurre porque respirar por la boca hace que llegue menos oxígeno al cerebro.

Y esta práctica les hace adoptar una mala postura y que el aire no pase por ningún filtro, como lo haría por la nariz.

¿Cómo afecta respirar por la boca a nuestra salud bucodental?

Si ocurre cuando se es niño, afectará en el desarrollo de su boca. Al no respirar por la nariz, no hay estímulo para que los huesos se formen bien. Dando lugar a maxilares superiores y musculatura del interior de la boca poco desarrollados, paladares ojivales que impiden cerrar bien la boca.

También presentan hipotonía en el labio superior. Al no sellar bien la boca, se presenta xerostomía o sequedad bucal, halitosis, mal aliento, labios agrietados y falta de saliva. Si hay falta de saliva, hay más probabilidades de caries y gingivitis.

La deglución y la dicción, de las personas que tienen Síndrome de Respiración Bucal, sufre alteraciones. Ya que al mismo tiempo que hablan o tragan, deben mantener la lengua abajo para poder respirar.

Si la persona afectada es un niño, corregir el Síndrome de Respiración Bucal, hará prevenir estos síntomas. Si tiene un buen desarrollo bucal, evitará tratamientos posteriores. Además del resto de problemas que acompañan a respirar por la boca.

Se corrige con ejercicios de respiración, educando al cuerpo a una respiración con el diafragma. Ser consciente que se está comiendo con la boca abierta y cerrarla. Hacer chasquidos para elevar la lengua…

Si ya ha presentado ciertos problemas, seguir corrigiendo siempre viene bien. Pero posiblemente será necesario algunos tratamientos específicos. La ortodoncia o la cirugía, puede mejorar su salud bucal y en Inmedent podemos ayudarte.

Tener los dientes alineados, no es solo estética, les ayuda a cumplir mejor su función. Incluso en estos casos, facilita la respiración por la nariz. Mantener la salud dental y bucal, en bocas corregidas, es mucho más sencillo. ¡Visita a tu dentista mínimo una vez al año!

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